Capítulo 17. La corona de espinas.
Capítulo 17.
La corona de espinas.
Alberto Zorzano tiene la bendita costumbre de contemplar arte. En esta ocasión centró su mirada en una formidable escultura de Francisco Romero Zafra : Su "Ecce-Homo". Realizado para una cofradía de Valladolid. Es tremendo verlo en foto. No quiero ni pensar cómo será verlo en vivo y en la calle al sacarlo los cofrades en Semana Santa. Debe ser algo impactante. Si queréis saber más sobre Francisco Romero Zafra pinchad en el nombre de este gran artista (escultor, imaginero, restaurador).
Esa escultura inspiró el cuadro de Zorzano "La corona de espinas" y ambas el texto de Alejandro con el mismo nombre. Es un texto que describe el sentimiento del autor al realizar una obra de esas características mirando en perspectiva la obra de Jesús, su sacrificio, su dolor.
Es innegable la gran belleza de la historia de Jesús. Ya seas creyente o no. El pintopoema se publicó el Jueves Santo, 29 de Marzo de 2018.
La corona de espinas.
Alberto Zorzano tiene la bendita costumbre de contemplar arte. En esta ocasión centró su mirada en una formidable escultura de Francisco Romero Zafra : Su "Ecce-Homo". Realizado para una cofradía de Valladolid. Es tremendo verlo en foto. No quiero ni pensar cómo será verlo en vivo y en la calle al sacarlo los cofrades en Semana Santa. Debe ser algo impactante. Si queréis saber más sobre Francisco Romero Zafra pinchad en el nombre de este gran artista (escultor, imaginero, restaurador).
Esa escultura inspiró el cuadro de Zorzano "La corona de espinas" y ambas el texto de Alejandro con el mismo nombre. Es un texto que describe el sentimiento del autor al realizar una obra de esas características mirando en perspectiva la obra de Jesús, su sacrificio, su dolor.
Es innegable la gran belleza de la historia de Jesús. Ya seas creyente o no. El pintopoema se publicó el Jueves Santo, 29 de Marzo de 2018.
Aquí el cuadro:
"La corona de espinas"
Acrílico sobre tabla
Y aqui el texto con el mismo nombre "La corona de espinas":
Corona de Espinas
Tú también fuiste niño.
En tu carita recuerdo
que ayudabas a tu padre
y a su oficio carpintero.
Jugabas con otros críos
sin preocuparte de nada,
y te ibas a tu casa
limpito de cuerpo y alma.
Conociste el mal más tarde
y elegiste obedecer
al padre de todo padre.
A Dios viste amanecer.
A Jesús el Nazareno.
Le diste toda la carga.
Pesaba más que el madero.
Pagaste toda la
cuenta.
Te la llevaste pal cielo.
Y esa corona de espinas
que te hiere los cabellos,
es la que tengo clavada,
la que quema como el fuego.
Ahora lloro como el niño
que huyó pronto de tu vida.
Sus ojitos me hacen guiños
cuando el dolor me domina.
Y el video, En el que se oye de fondo el "Padre nuestro" cantado en arameo:

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